Silencio en la Sala.

Lo que quise cuidar.

Pude mirar dentro de paisajes complejos,
llenos de pájaros cantores de lamentos,
contando cuentos de dormir a pasajeros
que aturdidos cuentan mal el tiempo.

Quise cuidar sus voces como cuerdas,
que sostenían un bello mar de tragedias
de oleaje variante y rocas que consuelan
marineros igual de perdidos en ellas.

Mas fui herido, por la valentía del querer,
cayendo en segundos en lo inmenso del entorno
y no me pude ver más que solo e inseguro
ante todo lo que intenté explorar en él.

Abandonado con mis miedos hambrientos,
sin una canción que pueda guiar mis pasos,
lejos de rodillas en la arena fui olvidado,
ante los ojos de todo lo que quise cuidar.