Silencio en la Sala.

Oasis.

Ese charco hundido de venas varicosas,
fundido al mar, horneado con la esperanza,
repleto de ánimo de esa forma, gaseosa,
una osa mayor que guía con templanza.

Raíces de granos húmedos,
sumé dos y medió el anhelo,
la explosión de velo verde,
rocoso caparazón periférico.

Goteo atemporal, satélite mediático,
lejanía forjando un extremista fanático,
pálpitos revolucionarios, marcan los pasos,
se enredan con la purpurina soleada.

Cortina ondulada, manada de desencantos,
estampa fugaz, estampida de puntos,
espiral transitoria discontinua,
las estrellas de la ilusión.